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				<journal-title>Disparidades. Revista de Antropolog&#xed;a</journal-title>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#xed;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">dra.2022.033</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/dra.2022.033</article-id>
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				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Articles/Art&#xed;culos</subject>
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				<article-title>Lo que decimos que hacemos seg&#xfa;n quien nos escuche. Un an&#xe1;lisis de las variaciones de los discursos de los informantes y su uso en nuestra labor etnogr&#xe1;fica</article-title>
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					<trans-title>What we say about what we do depending on the listener. An analysis about the variations in the informant&#xb4;s speech and its usage in our ethnographic work</trans-title>
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			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author" corresp="yes">
					<contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0003-0299-7265</contrib-id>
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						<surname>Alcalde S&#xe1;nchez</surname>
						<given-names>Ignacio</given-names>
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					<email xlink:href="ialcalde@uco.es">ialcalde@uco.es</email>
					<aff id="aff1"><institution>Universidad de C&#xf3;rdoba</institution></aff>
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			<volume>77</volume>
			<issue>2</issue>
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				<copyright-statement>&#xa9; 2022 CSIC</copyright-statement>
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					<license-p>Este es un art&#xed;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#xe9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#xf3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
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			<abstract>
				<title>Resumen</title>
				<p>En este art&#xed;culo reflexionamos sobre la inclusi&#xf3;n en nuestro trabajo etnogr&#xe1;fico de datos provenientes de otras fuentes y la postura que debemos tomar ante la variaci&#xf3;n del discurso de esas muestras respecto a nuestras observaciones. Un fen&#xf3;meno recurrente en la etnograf&#xed;a que suele dejarse de lado y que conviene tener presente en nuestra labor como antrop&#xf3;logos. Para ello, usaremos nuestro propio trabajo de campo y las anotaciones que obtuvimos compar&#xe1;ndolos con las grabaciones de diferentes programas de televisi&#xf3;n y otras entrevistas realizadas a nuestros informantes por otros agentes, con lo que analizaremos sus variaciones desde el an&#xe1;lisis del discurso basados en los postulados de Wetherell y Potter, la importancia de la contextualizaci&#xf3;n, la interacci&#xf3;n social de Goffman o el concepto de <italic>habitus</italic> de Bourdieu. Una reflexi&#xf3;n sobre la importancia del an&#xe1;lisis del discurso en la etnograf&#xed;a y c&#xf3;mo tenerlo en cuenta en nuestro estudio.</p>
			</abstract>
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>Abstract</title>
				<p>In this paper we reflect on the possibilities to include in our ethnographic work other sources not from our own fieldwork, as tv interview, formal speech in front of evaluators or similar agents; we analyze the variations of the contents in these speeches and the position we have to place about it as ethnographers. A phenomenon that, usually is avoided in our research as ethnographers, but we have to bear in mind as anthropologists. We will use our own experience in the fieldwork and the fieldnotes in opposition to the discourses produced to the tv interview. We study these changings based on the Whetherell and Potter&#xb4;s speech analysis, the context situation, the Goffman&#xb4;s role studies or the <italic>habitus</italic> concept by Bourdieu. A reflection about the importance of the speech analysis in our research and how we could bear in mind in our ethnographic work. </p>
			</trans-abstract>
			<kwd-group>
				<kwd>An&#xe1;lisis del discurso</kwd>
				<kwd>Etnograf&#xed;a</kwd>
				<kwd>Metodolog&#xed;a en ciencias sociales</kwd>
				<kwd>Informantes</kwd>
			</kwd-group>
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				<kwd>Speech analysis</kwd>
				<kwd>Ethnography</kwd>
				<kwd>Social methodology</kwd>
				<kwd>Discourse</kwd>
				<kwd>Informants</kwd>
			</kwd-group>
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	<body>
		<sec id="sec1" sec-type="intro">
			<title>Introducci&#xf3;n</title>
			<p>Se trata este de un art&#xed;culo de reflexi&#xf3;n te&#xf3;rica acerca de los m&#xe9;todos investigativos empleados en antropolog&#xed;a y la interpretaci&#xf3;n de los datos obtenidos, al tiempo que plantea una reflexi&#xf3;n sobre la variaci&#xf3;n de los discursos de los internos en instituciones cerradas y sus posibles significados. Se analizan esas variantes que aparecen en los discursos de los informantes frente a diferentes observadores, especialmente los que se producen frente a una c&#xe1;mara de tv cuando son grabados con otros fines distintos a los nuestros y la posibilidad de su incorporaci&#xf3;n a nuestra labor etnogr&#xe1;fica. As&#xed;, partiendo de un trabajo de campo que usar&#xe9; como pretexto, analizar&#xe9; el uso de otras fuentes, reflexionando sobre el empleo de las entrevistas realizadas por otros y su incorporaci&#xf3;n a nuestro an&#xe1;lisis, abordando c&#xf3;mo difieren esos mensajes de nuestras observaciones y la posici&#xf3;n que debemos tomar ante ello. Un fen&#xf3;meno con el que seguir debatiendo sobre la labor antropol&#xf3;gica desde una perspectiva metodol&#xf3;gica, arrojando una pincelada m&#xe1;s sobre el uso de las diferentes herramientas etnogr&#xe1;ficas que se ponen a nuestra disposici&#xf3;n. Mi intenci&#xf3;n es continuar con la labor cr&#xed;tica que ha marcado a nuestra ciencia y que nos ha permitido asentar una metodolog&#xed;a propia con la que analizar los diferentes procesos culturales observados y los procedimientos que empleamos en su recogida. Para ello, expondr&#xe9; la variaci&#xf3;n de los discursos que encontr&#xe9; en algunas grabaciones realizadas por m&#xed; mismo durante mi trabajo de campo en un centro de internamiento de menores infractores y otras entrevistas realizadas por otros sujetos a esos informantes, compar&#xe1;ndolas y poniendo el foco de inter&#xe9;s en c&#xf3;mo deb&#xed;a incorporarlas a mi labor. Un suceso que suele aparecer en otras propuestas ya que, a menudo, nuestra comunidad de estudio tiene registros provenientes de otras fuentes que nos pueden ser &#xfa;tiles, pero que difieren de los datos recogidos por nosotros mismos, lo que nos puede suscitar ciertas dudas acerca de su uso e interpretaci&#xf3;n. </p>
			<p>La diferencia entre lo que un informante dice y hace es un tema fundamental y en permanente revisi&#xf3;n para la antropolog&#xed;a y si, adem&#xe1;s, le incluimos la aparici&#xf3;n de la c&#xe1;mara de tv como detonante para mostrar otras explicaciones y comportamientos, la amalgama de significados y situaciones que aparecen crece y se vuelve m&#xe1;s compleja. Junto a esto, la variable de las instituciones cerradas y el discurso que sus protagonistas tienen, tom&#xe1;ndolo como si fuesen parte de un teatro vivido, en el sentido de las variaciones de su discurso, se presentan como algo fundamental para comprender profundamente el devenir diario de estos espacios, algo que resultar&#xe1; tambi&#xe9;n &#xfa;til para las entidades que supervisan estas instituciones o gestionan su funcionamiento. Si el comportamiento es figurado, si existe un plano formal o fingido y otro aut&#xe9;ntico o si la observaci&#xf3;n abrupta de estos observadores altera su comportamiento y su validez para su estudio ser&#xe1;n algunos de los temas sobre los que profundizar&#xe9;. Planteo, por tanto, un an&#xe1;lisis epistemol&#xf3;gico de esas fuentes as&#xed; como de la variaci&#xf3;n del discurso y el empleo de esas entrevistas, en definitiva, la interpretaci&#xf3;n cr&#xed;tica del discurso y el enfoque etnogr&#xe1;fico de este y su importancia en c&#xe1;rceles, centros de internamiento o espacios similares, donde esta conceptualizaci&#xf3;n es fundamental para su comprensi&#xf3;n.</p>
			<p>Ser&#xe1; por tanto, un an&#xe1;lisis desde la palabra desde d&#xf3;nde debamos comenzar a analizar este fen&#xf3;meno. As&#xed;, veremos c&#xf3;mo el acceso a la informaci&#xf3;n en la mayor&#xed;a de los estudios de las ciencias sociales est&#xe1; basado en el plano ling&#xfc;&#xed;stico, en el an&#xe1;lisis de lo que otros nos cuentan y c&#xf3;mo nos lo cuentan y ser&#xe1; desde ese plano desde el que debamos entender esas variaciones. Nuestros estudios se realizan fundamentalmente a trav&#xe9;s de la participaci&#xf3;n, la escucha y el an&#xe1;lisis de lo que nos cuentan y es, por tanto, el lenguaje el veh&#xed;culo fundamental para el entendimiento de otras pr&#xe1;cticas y significados, por lo que pondr&#xe9; el foco de atenci&#xf3;n en ese plano. En este sentido, la existencia de diferentes discursos frente a una misma experiencia vivida, similar al efecto Rashomon tantas veces analizado en antropolog&#xed;a (<xref ref-type="bibr" rid="B15">Heider 1998</xref>), se presenta como un reto mayor para la labor etnogr&#xe1;fica que ve c&#xf3;mo una misma actuaci&#xf3;n puede tener diferentes lecturas y narraciones lo que puede desorientar nuestro trabajo o, simplemente, crear excepciones que siembren dudas sobre la interpretaci&#xf3;n de lo observado. La reconstrucci&#xf3;n etnogr&#xe1;fica de los hechos, la interpretaci&#xf3;n de sus consecuencias o la simple descripci&#xf3;n de &#xe9;stos puede tener diferentes discursos asociados por parte de sus protagonistas o sus observadores en funci&#xf3;n del contexto y del receptor al que se dirigen, por lo que es necesario analizarlos desde ese plano ling&#xfc;&#xed;stico para comprenderlos convenientemente y que sean &#xfa;tiles en nuestro trabajo. </p>
			<p>Por tanto, reflexionar&#xe9; aqu&#xed; sobre las m&#xfa;ltiples variantes que puede tener el registro discursivo de los informantes, la reactividad en la observaci&#xf3;n, la modificaci&#xf3;n del discurso (y su comportamiento) dependiendo del contexto en el que se encuentren y la importancia de tenerlo en cuenta en nuestra labor etnogr&#xe1;fica. Para ello emplear&#xe9; una experiencia observada durante mi trabajo de campo en un centro de menores en el que, junto a mi labor de observaci&#xf3;n, contamos con permanentes visitas rutinarias de control y evaluaci&#xf3;n por parte de las administraciones responsables y, especialmente, con la visita puntual de un programa de televisi&#xf3;n que entrevist&#xf3; y grab&#xf3; a los actores de este centro. La modificaci&#xf3;n del discurso de los informantes frente a la c&#xe1;mara de tv o los mensajes utilizados en esas entrevistas respecto a lo que me contaban habitualmente servir&#xe1;n como muestra etnogr&#xe1;fica con la que reflexionar en torno a este fen&#xf3;meno, f&#xe1;cilmente aplicable a otros contextos de similar exposici&#xf3;n. </p>
			<p>Desde la teor&#xed;a de los esquemas culturales, como estructuras de conocimiento compartidas hasta los conceptos de <italic>habitus</italic> e <italic>illusio</italic> de Bourdieu, por los que el hablante se involucra en la comunicaci&#xf3;n, pasando por la teor&#xed;a de roles de Goffman o incluso los repertorios interpretativos de Wetherell y Potter tratar&#xe9; de ahondar en el an&#xe1;lisis de los decires y los haceres de los informantes, de la importancia del contexto y del comportamiento simulado (o no tanto) frente a determinados ojos y c&#xf3;mo la etnograf&#xed;a debe tratar de comprenderlos.</p>
			<p>En definitiva, lo que decimos que hacemos seg&#xfa;n quien nos escuche o nos observe y c&#xf3;mo influye en la etnograf&#xed;a.</p>
		</sec>
		<sec id="sec2">
			<title>Comencemos</title>
			<p>Durante estos &#xfa;ltimos siete a&#xf1;os he estado realizando un trabajo de campo etnogr&#xe1;fico en un centro de internamiento de menores infractores de Andaluc&#xed;a. Aprovechando mi condici&#xf3;n de maestro &#x2212;lo que me facilit&#xf3; la entrada a estos lugares, cuya principal dificultad se encuentra justamente en ese acceso&#x2212; y la opci&#xf3;n que se me brindaba para compartir escenarios y situaciones con los menores, comenc&#xe9; a realizar una labor etnogr&#xe1;fica de recogida de datos con la que conocer e interpretar acertadamente los comportamientos que all&#xed; dentro se produc&#xed;an, intentando entender los m&#xfa;ltiples significados que para el menor infractor pod&#xed;a tener ese periodo de privaci&#xf3;n de libertad y los espacios por los que transitaba. As&#xed;, mi labor como docente se fue diluyendo poco a poco y consegu&#xed; compartir otros horarios y espacios con los que acced&#xed; a todos los escenarios por los que transitaba el menor. Todo ello desemboc&#xf3; en la publicaci&#xf3;n de un trabajo etnogr&#xe1;fico complejo<xref ref-type="fn" rid="fn1">
					<sup>1</sup>
				</xref> que se pivotaba con las perspectivas cl&#xe1;sicas de la antropolog&#xed;a social, como la teor&#xed;a de roles o los ritos de paso, y con las que trataba de desenmara&#xf1;ar esta compleja instituci&#xf3;n.</p>
			<p>Para contextualizarlos convenientemente, se pueden definir brevemente como unos espacios &#x2212;instituciones totales, dir&#xed;a <xref ref-type="bibr" rid="B9">Goffman (2001)</xref>&#x2212; en los que los menores de edad que han cometido alg&#xfa;n delito cumplen una medida judicial (se denomina as&#xed;, <italic>medida</italic>, para diferenciarlas de las condenas impuestas a mayores) de privaci&#xf3;n de libertad, guiada por la Ley Org&#xe1;nica 5/2000 reguladora de la responsabilidad penal de los menores de edad y basada en los principios de responsabilizaci&#xf3;n, desarrollo personal y resocializaci&#xf3;n (seg&#xfa;n aclara esta norma en su exposici&#xf3;n de motivos). Es decir, los j&#xf3;venes, entre 14 y 21 a&#xf1;os, que han cometido un delito lo suficientemente grave como para privarlos de libertad, cumplen una sentencia donde prima el car&#xe1;cter educativo frente al punitivo, lo que dar&#xe1; como resultado una medida que se llevar&#xe1; a cabo en unos espacios cerrados donde las actividades formativas (acad&#xe9;micas y laborales), deportivas y de ocio estructurar&#xe1;n todo el d&#xed;a a d&#xed;a de estos menores. Un espacio a medio camino entre la c&#xe1;rcel, los internados o los institutos habituales, o una mezcla de todos ellos, lo que les conferir&#xe1; una entidad propia. Estos espacios, regulados por esta ley org&#xe1;nica se organizar&#xe1;n de manera que los menores pasen todo el d&#xed;a y la noche all&#xed; dentro a trav&#xe9;s de actividades pautadas (comidas, escuela, limpieza, talleres, ocio, comunicaciones y descanso), con un sistema de comportamiento/recompensa que les har&#xe1; adquirir unos beneficios u otros (desarrollo de alguna de esas actividades fuera, permisos de fin de semana, salidas familiares, etc.) y estando siempre supeditados por el tipo de medida judicial impuesta y los informes del equipo t&#xe9;cnico propio, que dejar&#xe1;n constancia de sus <italic>progresos</italic>. En este caso, se trataba de un centro de internamiento con todas las medidas judiciales posibles (abierto, semiabierto y cerrado) y con capacidad para 48 plazas. </p>
			<p>En ese contexto, mi an&#xe1;lisis se bas&#xf3; en la observaci&#xf3;n participante y la dataci&#xf3;n de los diferentes discursos que los menores manten&#xed;an en los diferentes escenarios por los que atravesaban, tomando a estos como protagonistas y narrando los significados y explicaciones que daban a sus pr&#xe1;cticas diarias (conversaciones en el tiempo de patio, compartiendo horas de comedor o tiempos de espera para ir a las diferentes actividades, viendo pel&#xed;culas con ellos, us&#xe1;ndome como desahogo en momentos de crisis, indic&#xe1;ndoles las actividades que deb&#xed;an realizar o explic&#xe1;ndoles los contenidos de la escuela) y teniendo los preceptos actuales sobre exclusi&#xf3;n social (<xref ref-type="bibr" rid="B16">Garc&#xed;a Molina 2013</xref>), internamiento o pedagog&#xed;a correccional (<xref ref-type="bibr" rid="B22">Venceslao Pueyo 2012</xref>) como faros metodol&#xf3;gicos con los que cruzar esos comportamiento con estudios similares. De esta forma, intentaba analizar el internamiento desde diferentes prismas: la estigmatizaci&#xf3;n como infractores, la violencia estructural, la creaci&#xf3;n de categor&#xed;as sociales propias, la marginaci&#xf3;n o la desviaci&#xf3;n social fruto de ese internamiento. </p>
			<p>Ser&#xed;a durante ese proceso etnogr&#xe1;fico en el que me encontrase puntualmente con unos escenarios diferentes a los que describ&#xed;a habitualmente y en los que los comportamientos y los discursos eran aparentemente distintos a los que ven&#xed;a datando. Junto a las pr&#xe1;cticas diarias de escuela, talleres, comedores y tiempo libre, en los que las conversaciones ya me parec&#xed;an recurrentes &#x2212;alcanzaba el punto de saturaci&#xf3;n de mi investigaci&#xf3;n&#x2212;, aparecieron otros escenarios en los que sus comportamientos y principalmente sus discursos sobre estos, ya que fundamentalmente eran entrevistas y observaciones breves, cambiaban radicalmente de contenido, mostrando algunas disonancias, que me llevaron a la reflexi&#xf3;n y ahora a su an&#xe1;lisis. Me refiero a las diferentes visitas que los responsables de la instituci&#xf3;n (delegaci&#xf3;n de justicia provincial, defensor del menor, equipo t&#xe9;cnico de los juzgados, etc.) realizaban peri&#xf3;dicamente para evaluar y controlar las actuaciones que all&#xed; se llevaban a cabo, una labor que se repet&#xed;a mensualmente, y con la que se entrevistaba a los menores bajo su responsabilidad, se supervisaba el gasto y control del centro o se evaluaban las sanciones y medidas empleadas. Una situaci&#xf3;n en la que las entrevistas se convert&#xed;an en algo habitual, las actuaciones, preguntas y respuestas se repet&#xed;an y los discursos disonantes aparec&#xed;an una y otra vez. Esto me dio pie a comenzar a indagar en este tema, pero ser&#xed;a con otro acontecimiento con el que esos comportamientos se enfatizar&#xed;an a&#xfa;n m&#xe1;s, lo que me permiti&#xf3; observarlos con mayor nitidez y usarlos como eje en mi estudio: la visita durante unos d&#xed;as de un programa de tv para grabar un reportaje sobre este espacio<xref ref-type="fn" rid="fn2">
					<sup>2</sup>
				</xref>. Este &#xfa;ltimo acontecimiento acentu&#xf3; esos comportamientos y respuestas que aparec&#xed;an recurrentemente en las visitas <italic>oficiales</italic> y motiv&#xf3; que todos los actores desarrollasen esas otras pr&#xe1;cticas y discursos aparentemente diferentes de los habituales, con el que respond&#xed;amos &#x2212;y aqu&#xed; me incluyo a m&#xed; mismo&#x2212; a todos las expectativas y preguntas requeridas por los periodistas, algo que agudiz&#xf3; esas variaciones y que emplear&#xe9; aqu&#xed; como eje conductor y material etnogr&#xe1;fico para mi an&#xe1;lisis.</p>
			<p>Comenzando con algunas anotaciones que hice en mi diario al inicio de mi trabajo de campo sobre las visitas recibidas vemos c&#xf3;mo se produc&#xed;an:</p>
			<disp-quote>
				<p>Me choca que no son aulas normales a las que estoy acostumbrado. Los ventanales que hay a un lado con los guardias de seguridad observ&#xe1;ndote o el monitor dentro del aula hacen esto inc&#xf3;modo. Es una clase, pero no. Adem&#xe1;s, a lo largo de las clases siempre nos vemos interrumpidos por alguna novedad. Cuando no aparece el guardia de seguridad llamando a alg&#xfa;n menor que tiene cita judicial y se lo lleva, sube la psic&#xf3;loga a por otro para hacer terapia o llama su abogado. Es complicado dar la clase y me voy a tener que acostumbrar a esos cambios. A veces, tambi&#xe9;n, tenemos alguna visita y de repente, aparecen por el pasillo un s&#xe9;quito de gente que nos mira desde los ventanales que parecen turistas mir&#xe1;ndonos a nosotros. Siempre alguien de la direcci&#xf3;n nos se&#xf1;ala a nosotros y a los menores explic&#xe1;ndoles algo. A continuaci&#xf3;n, abren la puerta, pasan como si no molestasen y hacen algunas preguntas gen&#xe9;ricas sobre qu&#xe9; estamos haciendo o sobre los estudios en general. Uno de los nenes ha dicho hoy que parecemos los monos del zoo. (Fragmento del diario de campo)</p>
			</disp-quote>
		</sec>
		<sec id="sec3">
			<title>Desde la perspectiva de la cultura (con-textual)</title>
			<p>Como punto de partida para el an&#xe1;lisis se pueden fijar dos planos de la realidad observada que, a modo introductorio, definir&#xe9; como <italic>formal</italic> e <italic>informal</italic> siguiendo los postulados cl&#xe1;sicos de <xref ref-type="bibr" rid="B13">Hall (1989)</xref>. Me refiero al plano <italic>informal</italic> como a aquel al que tuve acceso a trav&#xe9;s de mi labor etnogr&#xe1;fica y que compon&#xed;a todo el conjunto de pr&#xe1;cticas que los actores all&#xed; internos realizaban en su d&#xed;a a d&#xed;a. As&#xed;, los tiempos de desayuno, comida y cena, los movimientos desde sus m&#xf3;dulos (hogares) hacia otras dependencias, la escuela o los talleres configurar&#xed;an este plano, con sus conversaciones, bromas, juegos, interrupciones o altercados violentos. Y por otro lado, al plano <italic>formal</italic>, como a ese otro al que corresponden todos esos otros comportamientos y discursos producidos en esos mismos escenarios pero, esta vez, frente a la c&#xe1;mara de tv, ante estas visitas o cualquier otro observador externo. Entrevistas, v&#xed;deo-conferencias, visitas judiciales o llamadas de tel&#xe9;fono estar&#xed;an tambi&#xe9;n incluidas en esta otra categor&#xed;a. Desde esta divisi&#xf3;n de la realidad &#x2212;que soy consciente que es reduccionista e ingenua y que tan solo emplear&#xe9; a priori para comenzar a desenmara&#xf1;ar todo el comportamiento all&#xed; observado&#x2212; vemos como conviven dos planos que deben ser analizados convenientemente para poder entender lo que all&#xed; ocurre.</p>
			<p>Conversaci&#xf3;n entre la reportera de tv y uno de los menores entrevistados:</p>
			<disp-quote>
				<p>&#x2212;16 he cumplido hoy.</p>
				<p>&#x2212; &#xbf;Hoy?, &#xa1;felicidades!</p>
				<p>&#x2212;Gracias.</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Has celebrado tu cumplea&#xf1;os? &#xbf;En el instituto? &#xbf;Has salido al instituto?</p>
				<p>&#x2212;No, hoy no, porque ten&#xed;a que presentarme en fiscal&#xed;a de menores en M&#xe1;laga.</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Y c&#xf3;mo te ha ido?</p>
				<p>&#x2212;Bien, bastante bien.</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Cu&#xe1;nto tiempo llevas aqu&#xed; en el centro?</p>
				<p>&#x2212;Pues... cinco meses</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Cu&#xe1;nto te queda?</p>
				<p>&#x2212; 7 meses.</p>
				<p>&#x2212; &#xbf;Qu&#xe9; has pensado para cuando salgas de aqu&#xed;, del centro?</p>
				<p>&#x2212; Me gustar&#xed;a seguir mis estudios y sacarme el bachillerato. A partir de ah&#xed;, presentarme a unas oposiciones de polic&#xed;a nacional. Siempre hay que ver los dos lados de las cosas. </p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Qu&#xe9; has aprendido aqu&#xed; en el centro, en el tiempo que llevas?</p>
				<p>&#x2212; Se aprende mucho, porque aqu&#xed; se tiene mucho tiempo de pensar y yo pienso que ojal&#xe1; pudiese volver atr&#xe1;s y escoger el camino correcto y no haberme equivocado.</p>
			</disp-quote>
			<p>Este mismo menor me dec&#xed;a unos minutos antes:</p>
			<disp-quote>
				<p>&#x2212;Ojal&#xe1; me pregunten a mi, maestro. Lo vais a flipar. Les voy a contar que esto no vale para nada, que no hac&#xe9;is nada y que nos est&#xe1;is todo el d&#xed;a ri&#xf1;endo y quitando cr&#xe9;ditos. Ver&#xe1;s.</p>
			</disp-quote>
			<p>En el trabajo del etn&#xf3;grafo un aspecto fundamental es la escucha de los discursos que los nativos env&#xed;an a sus interlocutores. Como dec&#xed;a m&#xe1;s arriba, es en la palabra empleada donde se pone el foco de atenci&#xf3;n y la que ayudar&#xe1; a entender por qu&#xe9; hacen las cosas que hacen y los diferentes significados que tienen para ellos el mundo en el que viven. Desde esa perspectiva, el antrop&#xf3;logo se fija en la palabra, pero no ser&#xe1; esta, entendida con un enfoque de la lengua, desde la que se analice su significado, sino como elemento ling&#xfc;&#xed;stico central de un discurso que engloba un hecho cultural. Ser&#xe1;, por tanto, la cultura la que se vaya buscando y hasta ah&#xed;, llegaremos fundamentalmente a trav&#xe9;s tambi&#xe9;n de esa misma palabra. </p>
			<p>Desde esta posici&#xf3;n, se hace sencillo entender la dualidad de planos que planteo aqu&#xed; y el cambio de discurso que un observado puede realizar bajo diferentes situaciones, simplemente se debe a que tiene diferentes registros y explicaciones de lo que hace y los emplear&#xe1; en funci&#xf3;n de ese contexto. Es decir, no hay dos planos <italic>formal</italic> e <italic>informal</italic>, lo que ocurre en aquellas situaciones en las que el sujeto, aparentemente, cambia su discurso o lo acomoda a las circunstancias que le rodean desempe&#xf1;ando un rol totalmente diferente es, simplemente, que, bajo la complejidad de la cultura, decide emplear una u otra m&#xe1;scara, empleando la terminolog&#xed;a propia de la teor&#xed;a de roles. No hay dos planos, sino diferentes escenarios y roles que aparecer&#xe1;n y en los que se comporta de una u otra forma.</p>
			<p>Desde esta perspectiva ya se conocen las ventajas e inconvenientes del uso de las entrevistas en la labor etnogr&#xe1;fica o el empleo de esas otras fuentes tal como analizo aqu&#xed;. </p>
			<p>Junto a la direccionalidad planificada por parte del entrevistador, estas pueden dotar de mayor grado de deliberaci&#xf3;n al entrevistado que reflexionar&#xe1; sobre su actuaci&#xf3;n y la imagen que proyecta sobre el entrevistador alej&#xe1;ndose quiz&#xe1;s de los significados <italic>reales</italic> que tienen para &#xe9;l sus pr&#xe1;cticas y poniendo en juego un discurso que &#xe9;l considera oportuno en esa situaci&#xf3;n. Es decir, la reactividad de esta herramienta y la reflexividad aparecer&#xe1;n como elementos cruciales que tergiversar&#xe1;n el mensaje y los contenidos, ajust&#xe1;ndose a un discurso recurrente que ellos creen que se debe transmitir. Ya sea para que juegue en su beneficio: buen comportamiento, arrepentimiento, etc., o simplemente, para salir airoso y r&#xe1;pidamente de esa situaci&#xf3;n: &#xbb;ojal&#xe1; pudiese volver atr&#xe1;s y escoger el camino correcto [...]&#xab;. De este modo, estas entrevistas &#x2212;realizadas por nosotros o extra&#xed;das de las realizadas por otros sujetos&#x2212; se mostrar&#xe1;n como una herramienta que, usada con esta cautela, permitir&#xe1; obtener informaci&#xf3;n concreta sobre alg&#xfa;n tema, ya que provocar&#xe1;n la creaci&#xf3;n de otros escenarios que, sin su aparici&#xf3;n, no se podr&#xed;an observar. Es decir, fuerzan el desarrollo de un plano <italic>formal</italic> donde se ponen en juego otros comportamientos que podr&#xe1;n ser observados y que, innegablemente, deben ser &#xfa;tiles.</p>
			<p>Desde esta perspectiva, la diferencia fundamental en el mensaje adoptado en esas entrevistas u otras observaciones externas y la labor propia de la observaci&#xf3;n participante es obvia y, junto al tipo de informaci&#xf3;n y otros ajustes como el tiempo disponible o la posibilidad de recogida de datos, la obtenci&#xf3;n del <italic>rapport</italic> que se consigue a trav&#xe9;s de una inmersi&#xf3;n lenta y eficaz en el trabajo de campo marcar&#xe1; esa diferencia, algo que permitir&#xe1; conocer el significado de sus pr&#xe1;cticas, obteniendo otro mensaje que se podr&#xed;a catalogar de m&#xe1;s cercano a sus actividades y significados <italic>reales</italic> y con el que generar una etnograf&#xed;a certera. En definitiva, el acceso a lo que he denominado el plano <italic>informal</italic>. Ese <italic>rapport</italic> tan perseguido en la etnograf&#xed;a permitir&#xed;a, al igual que ocurre con el documental audiovisual etnogr&#xe1;fico (<xref ref-type="bibr" rid="B6">Flores 2020</xref>), volver invisible al etn&#xf3;grafo a los ojos del informante con lo que sus pr&#xe1;cticas se tornar&#xe1;n cotidianas y la falta de inter&#xe9;s en el observador provocar&#xe1; que aparezcan los hechos cotidianos ante su presencia, aflorando ese plano <italic>informal</italic> y permiti&#xe9;ndole documentarlo. A esto me refiero con el segundo fragmento que he incluido m&#xe1;s arriba. Diferenci&#xe1;ndose diametralmente del tipo de informaci&#xf3;n obtenida a trav&#xe9;s de la entrevista anterior o los datos provenientes de fuentes ajenas, eso que he llamado <italic>formal</italic>. Pero esto me pon&#xed;a en la tesitura de tener dos contenidos diferentes sobre las mismas pr&#xe1;cticas. Por lo que deber&#xed;a incluir ambos, por un lado, en el plano <italic>informal,</italic> un mensaje donde se sit&#xfa;an esos contenidos en los que el menor me transmit&#xed;a su disconformidad y rechazo: &#xbb;lo vais a flipar [...]&#xab;y por otro, los que muestran a trav&#xe9;s de esas entrevistas por parte de las instituciones o la tv, que difieren diametralmente y que tambi&#xe9;n ser&#xe1;n necesarios en cuanto que me dar&#xe1;n informaci&#xf3;n sobre la concepci&#xf3;n que ellos mismos tienen del internamiento.</p>
			<p>A partir de ah&#xed; se comienza a complicar la interpretaci&#xf3;n de estos mensajes ya que esos dos planos de informacion difieren enormemente por lo que, seg&#xfa;n mi intuici&#xf3;n etnogr&#xe1;fica, deber&#xed;a obedecer a los otros discursos, a aquellos que he conseguido a trav&#xe9;s de mi trabajo de campo y la participaci&#xf3;n junto a ellos, pero tambi&#xe9;n necesitar&#xe9; tener presente esos otros que he llamado <italic>formales</italic>, en cuanto que responden a otras pr&#xe1;cticas compartidas por todos los menores, configurando otro rol m&#xe1;s en su actuaci&#xf3;n, es decir, otro escenario m&#xe1;s.</p>
			<p>Volviendo al prisma del contexto, la soluci&#xf3;n se encuentra fij&#xe1;ndose sobre un escenario espec&#xed;fico y describiendo la actividad en funci&#xf3;n de este. Tal como dice <xref ref-type="bibr" rid="B5">D&#xed;az de Rada (2012: 192)</xref>, la acci&#xf3;n debe tomar cuerpo en un tiempo en concreto, es decir, el discurso se convierte en decurso, donde el espacio, el tiempo y el mensaje se conjugar&#xe1;n con el conjunto de reglas convencionales puestas en pr&#xe1;ctica en esa situaci&#xf3;n social, interpret&#xe1;ndose y situando al sujeto como agente de la cultura que interpretar&#xe1; y actuar&#xe1; seg&#xfa;n su interpretaci&#xf3;n de esas reglas, por lo que ser&#xe1; en ese decurso donde tengamos que poner nuestra capacidad de an&#xe1;lisis. Desde esta perspectiva, el reconocimiento de la existencia de dos planos ser&#xed;a absurdo, la etnograf&#xed;a consistir&#xe1; en entender las formas de interpretar su alrededor en el mayor n&#xfa;mero posible de escenarios, contemplando esas variaciones y entendiendo las razones de estas, por lo que las entrevistas servir&#xed;an para forzar esas otras situaciones. Si se analizan los decursos se deben tener presentes el mayor n&#xfa;mero posible de estos para entender qu&#xe9; contenido habr&#xe1; en los m&#xfa;ltiples escenarios en los que el grupo se muestra, y este ser&#xe1; otro m&#xe1;s. Desde esa postura, el mensaje lanzado a la c&#xe1;mara o a los supervisores ser&#xe1; otra parte m&#xe1;s de la concepci&#xf3;n del internamiento que tiene el menor, por lo que tendr&#xe9; que recogerlo. De hecho, el discurso <italic>formal</italic> me mostrar&#xe1; c&#xf3;mo ellos conocen las pr&#xe1;cticas que recaen sobre s&#xed; mismos y a las que se deben de amoldar para sobrellevar todo su internamiento con &#xe9;xito. Tal como se ver&#xe1; m&#xe1;s adelante, el <italic>homo performance</italic>, debe entrar en juego aqu&#xed; y me dar&#xe1; informaci&#xf3;n sobre la distancia cultural que puede haber entre sus pr&#xe1;cticas diarias y el discurso que emplean para describirlas, mostrando as&#xed; tambi&#xe9;n su conocimiento acerca de la instituci&#xf3;n y la estructura bajo la que est&#xe1;n insertos y su disposici&#xf3;n a acercarse a ella. Por lo que la creaci&#xf3;n de dos planos no existir&#xed;a, simplemente, habr&#xe1; diferentes decursos que deben ser analizados para conocer la interpretaci&#xf3;n que el menor hace de ellos. Desde esta perspectiva, la aparici&#xf3;n de estos agentes externos ayudar&#xe1; a su creaci&#xf3;n y observaci&#xf3;n.</p>
			<disp-quote>
				<p>Yo lo que quiero es sacarme el graduado y aprovechar el tiempo ya que tengo que estar aqu&#xed; dentro. Llevarlo bien, pasar de todo el mundo y cuando salga dejarme de rollos. (Menor, 17 a&#xf1;os, respuestas a la entrevista inicial para conocer su nivel escolar)</p>
			</disp-quote>
			<p>Desde este enfoque de-cursivo, la cultura es el conjunto de reglas con el que las personas dan forma a su acci&#xf3;n social y tambi&#xe9;n el conjunto de reglas para relacionarse con esas reglas de la cultura en cada situaci&#xf3;n concreta (<xref ref-type="bibr" rid="B5">D&#xed;az de Rada 2012: 188</xref>). Por tanto, ser&#xe1;n esas reglas, entendidas en el contexto las que me pongan en la pista sobre por qu&#xe9; los individuos cambian aparentemente de mensaje y de discurso ante las c&#xe1;maras de tv, desafiando aparentemente sus propias intenciones que, minutos antes, eran declaradas en una direcci&#xf3;n totalmente opuesta. </p>
			<p>Desde este punto de vista, el comportamiento del menor que usaba como ejemplo m&#xe1;s arriba tiene una explicaci&#xf3;n, a priori, sencilla. &#xc9;ste, ante la observaci&#xf3;n y el comportamiento esperado por parte de los evaluadores o la c&#xe1;mara de tv, decide recurrir a un discurso est&#xe1;ndar con el que salir exitoso de esa situaci&#xf3;n, mostrar el rol esperado (o que &#xe9;l cree esperado) por parte del interlocutor e intentar obtener alguna recompensa al mostrar ese discurso. En este caso, la observaci&#xf3;n de esta situaci&#xf3;n servir&#xe1; para valorar si el sujeto tiene aprendidos esos c&#xf3;digos y c&#xf3;mo los ponen en juego. Ser&#xed;a as&#xed; de sencillo y esta conclusi&#xf3;n por s&#xed; misma ya ser&#xed;a valiosa, pero esta afirmaci&#xf3;n, la categorizaci&#xf3;n de <italic>est&#xe1;ndar</italic> o el rol <italic>esperado</italic> con el que podr&#xed;a adjetivar de manera resumida el comportamiento del menor requiere de un an&#xe1;lisis en profundidad, ya que tiene insertas unas afirmaciones que deben ser abordadas con precisi&#xf3;n desde diferentes perspectivas: los esquemas discursivos, la interacci&#xf3;n social y la exclusi&#xf3;n o desviaci&#xf3;n social.</p>
		</sec>
		<sec id="sec4">
			<title>Desde los esquemas y repertorios (an&#xe1;lisis discursivo)</title>
			<p>Abord&#xe1;ndolo desde los esquemas discursivos se puede observar c&#xf3;mo en las respuestas de los menores aparecen ciertos elementos que podr&#xed;an agruparse en torno a algunos significados predominantes bajo los que todos los actores que se ven involucrados en estos escenarios describen su actividad. Tanto en la construcci&#xf3;n de sus mensajes como en los elementos sem&#xe1;nticos de &#xe9;l se repiten algunos elementos conformando mensajes similares. As&#xed;, se podr&#xed;a pensar que se trata de unos mensajes recurrentes que pueden esconder bajo sus ropajes unas estructuras gen&#xe9;ricas, a los que se denominar&#xed;a esquemas discursivos, con los que responder a las demandas formales de los entrevistadores y que se encuentra lejos de los significados <italic>reales</italic> que tiene para ellos su actividad diaria. Volviendo a la dualidad <italic>formal/informal</italic>, vemos como este plano <italic>formal</italic> est&#xe1; compuesto de muchos repertorios recurrentes que, aparentemente, est&#xe1;n vac&#xed;os de significado. A&#xfa;n as&#xed;, a pesar de esa aparente falta de <italic>autenticidad</italic>, estos esquemas o repertorios interpretativos ser&#xe1;n usados y por tanto existir&#xe1;n para ellos, lo que dar&#xe1; ese otro plano de su realidad, sea o no aceptada por ellos mismos o puesta en pr&#xe1;ctica en su d&#xed;a a d&#xed;a. Unos mensajes encapsulados que activar&#xe1;n ante cualquier solicitud externa con la que hacer notar que conocen lo que se espera de ellos y lo que deben responder. Tal como dice <xref ref-type="bibr" rid="B4">Garc&#xed;a Garc&#xed;a (2000: 75)</xref>, se trata de elementos autoaprendidos con los que se responde mec&#xe1;nicamente. Partes del discurso que con la repetici&#xf3;n, se quedan ancladas y aparecen una y otra vez en sus mensajes configur&#xe1;ndose como esquemas discursivos. As&#xed;, frases extra&#xed;das de diferentes fragmentos de las entrevistas como: &#xab;pues yo llevarlo bien, no meterme en l&#xed;os y aprovechar el tiempo&#xbb;, &#xab;lo que quiero es coger fase y salir de permiso&#xbb;, &#xab;tienes tiempo para pensar en lo que has hecho&#xbb;, &#xab;lo ni&#xf1;o que era&#xab; o&#xbb; lo que peor que llevas es que echas de menos a tu familia&#xab; aparecer&#xe1;n como elementos mec&#xe1;nicos que se ponen en funcionamiento bajo cualquier pregunta formal.</p>
			<p>Desde esta perspectiva, los esquemas son estructuras de conocimiento compartidas, que incluyen los rasgos cognitivos que definen protot&#xed;picamente una situaci&#xf3;n, un acontecimiento, un objeto o cualquier otro fen&#xf3;meno social (<xref ref-type="bibr" rid="B3">D&#x2019;Andrade 1996</xref>). Siguiendo la propuesta de <xref ref-type="bibr" rid="B4">Garc&#xed;a Garc&#xed;a (2000)</xref>, narrar es construir un discurso en el que se da m&#xe1;s importancia a la adecuaci&#xf3;n entre las experiencias particulares y el esquema que entre lo que se dice y sus referentes, por tanto, ser&#xe1; esa forma de construir el mensaje la que muestre el significado que tienen, no s&#xf3;lo las pr&#xe1;cticas a las que hace referencia el menor sino tambi&#xe9;n ese mismo escenario en el que se siente observado y cuestionado acerca de su actividad diaria. Desde esa perspectiva, la repetici&#xf3;n de estos mensajes me daba una informaci&#xf3;n, como etn&#xf3;grafo, de que estoy en lo que he llamado el plano <italic>formal</italic> y ser&#xe1; desde ah&#xed; desde d&#xf3;nde tenga que entender esos discursos.</p>
			<p>Es as&#xed; como se puede explicar el comportamiento y las respuestas gen&#xe9;ricas que se obtienen de estas fuentes y c&#xf3;mo los menores comienzan a manejarlas a base de transitar por los diferentes escenarios con los que empezar&#xe1; a familiarizarse. Un plano <italic>formal</italic>, alejado de sus pr&#xe1;cticas diarias, que aprender&#xe1;n a reconocer en diferentes espacios y que no distinguir&#xe1; en muchos casos, englob&#xe1;ndolos a todos como uno solo. As&#xed;, comenzar&#xe1;n a revestir estos escenarios de unas similitudes que identificar&#xe1;n como situaciones protot&#xed;picas donde deben desarrollar un papel preestablecido que tambi&#xe9;n deben aprender. Para ellos, las entrevistas ante periodistas, las videollamadas de su juzgado, las citaciones judiciales, las declaraciones ante el fiscal, las preguntas de la direcci&#xf3;n del centro, las conversaciones con los coordinadores de turno o con unos desconocidos que llegan al centro de menores ocupar&#xe1;n el mismo espacio sem&#xe1;ntico y un escenario similar, y que incluyen en ese plano <italic>formal</italic>. Unos lugares en los que deber&#xe1;n desplegar mensajes est&#xe1;ndares con los que mostrar su buena conducta y el efecto positivo (siempre poni&#xe9;ndose en el lugar de esos otros) que est&#xe1; produciendo el internamiento en ellos. As&#xed; ser&#xe1; como aprendan estos mensajes protot&#xed;picos con los que responder a las preguntas del periodista o de las instituciones gestoras, algo que se puede ver en los fragmentos anteriores y los que aparecen a continuaci&#xf3;n, con los que los menores se ajustan a esas escenas de manera recurrente:</p>
			<p>Entrevista con una menor por parte de la periodista:</p>
			<disp-quote>
				<p>&#x2212; &#xbf;Te ha hecho pensar en lo que has hecho?</p>
				<p>&#x2212; S&#xed;, por lo menos ahora me doy cuenta de valorar a mi familia. [...]</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Cu&#xe1;l es el secreto para llevarlo bien?</p>
				<p>&#x2212;Pues ir a lo tuyo, tener lo objetivos claros y poco m&#xe1;s. [...]</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Cu&#xe1;l es tu objetivo? </p>
				<p>&#x2212;Mi objetivo es salir a la calle, ver a mi familia y sacarme la ESO. [...]</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Te gusta estudiar?</p>
				<p>&#x2212;S&#xed;, quiero estudiar jard&#xed;n de infancia</p>
			</disp-quote>
			<p>O en este otro fragmento de una carta de un menor al juez solicitando su reducci&#xf3;n de medida judicial: &#xab;Se&#xf1;or Juez, le escribo para solicitar mi reducci&#xf3;n de medida [...] me he sacado el graduado, estoy en fase 4, ahora estoy m&#xe1;s centrado y he arreglado los problemas que ten&#xed;a con mi madre&#xbb;. </p>
			<p>Desde esa perspectiva, se puede analizar tambi&#xe9;n seg&#xfa;n los repertorios interpretativos. Enlazando con lo que dec&#xed;a m&#xe1;s arriba sobre el decurso y la importancia de la contextualizaci&#xf3;n y el reconocimiento de escenarios protot&#xed;picos, tal como afirman <xref ref-type="bibr" rid="B25">Wetherell y Potter (1996)</xref>, la funci&#xf3;n del discurso se descubre con el an&#xe1;lisis de su variabilidad, lo que muestra el car&#xe1;cter constructivo de este y el uso que de &#xe9;l hacen los hablantes. Es por esto por lo que se debe analizar en su contexto y dependiente de su funci&#xf3;n, reconociendo las unidades anal&#xed;ticas recurrentes con las que se identifican esos repertorios interpretativos. En el an&#xe1;lisis de esa variabilidad se encontrar&#xe1;n algunos elementos que se repitan, as&#xed; como el uso de tropos y met&#xe1;foras comunes a todos los emisores, lo que compondr&#xe1; su repertorio interpretativo y la funci&#xf3;n de este. Fij&#xe1;ndonos entonces en los contenidos que emplean tanto a nivel textual como conceptual vemos como aparecen algunos elementos recurrentes cargados de significado sobre el internamiento. Desde esta perspectiva &#x2212;de funci&#xf3;n, construcci&#xf3;n y discurso&#x2212;, las categor&#xed;as o descriptores que yo empleaba para su an&#xe1;lisis: <italic>salidas</italic>, <italic>formaci&#xf3;n</italic> y <italic>arrepentimiento</italic> aparecer&#xe1;n tambi&#xe9;n como elementos centrales de esos repertorios internos, en los que aglutinan todas sus expresiones con las que resumir su devenir diario y el significado de sus pr&#xe1;cticas. Sea la que sea la pregunta.</p>
			<p>Conversaci&#xf3;n con la periodista:</p>
			<disp-quote>
				<p>&#x2212;Antes era m&#xe1;s ni&#xf1;o y ten&#xed;a pensamiento... ahora tengo que criar otra persona m&#xe1;s.</p>
				<p>&#x2212;&#xbf;Esto te ayuda?</p>
				<p>&#x2212;Mucho. Y pienso ahora m&#xe1;s. </p>
				<p>&#x2212; Ya mismo voy a empezar a salir de permiso. (respuesta sobre su comportamiento)</p>
				<p>&#x2212;Si lo llevo bien, en cuanto cambie de fase, empiezo a ir los fines de semana a ver a mi familia. Y &#xfa;ltimamente me estoy portando bien.</p>
			</disp-quote>
			<p>Esto choca frontalmente con los registros que obtuve en mi trabajo de campo y que difer&#xed;an plenamente de esos discursos. As&#xed;, algunos de los menores que entrevist&#xe9;, respond&#xed;an a las mismas preguntas comentadas anteriormente con expresiones como &#xab;esto es cosa de payos&#xbb;, &#xab;yo qu&#xe9; voy a estudiar y trabajar. Toda la vida trabajando para pagar la luz y un piso &#xbf;no?&#xbb;, &#xab;el contrato conductual de la salida de fin de semana me lo paso por los cojones&#xbb; o &#xab;cuando me queden dos tres semanas para para irme os vais a enterar, vais a conocer al XXX de verdad, que llevo tragando un a&#xf1;o aqu&#xed;&#xbb;, mostrando estos otros significados asociados a las mismas preguntas y pr&#xe1;cticas, arrojando un discurso muy distanciado de los anteriores, ahora que se encontraban en otro escenario y ante un interlocutor con el que, cre&#xed;an, pod&#xed;an desplegarlo. </p>
			<p>Desde la perspectiva antropol&#xf3;gica, este repertorio se puede confundir con las categor&#xed;as sem&#xe1;nticas que los menores empleaban, pero difiere en el sentido en que no se usan con un significado <italic>aut&#xe9;ntico,</italic> sino m&#xe1;s bien como significantes vac&#xed;os a la manera que los defin&#xed;a <xref ref-type="bibr" rid="B17">Laclau (2005)</xref>, en cuanto que se recurre a ellos sin interiorizarlos, incluso sin saber muy bien qu&#xe9; efecto producen en el oyente, simplemente como algo aprendido y con la intenci&#xf3;n de recurrir a unos lugares comunes con los que armar su discurso frente al otro y aglutinando unos significados bajo la variable com&#xfa;n que les da el internamiento con la finalidad de tener &#xe9;xito en su conversaci&#xf3;n, sin llegar a ser plenamente interiorizados o, al menos, diametralmente opuestos a lo que muestran despu&#xe9;s, en sus pr&#xe1;cticas diarias, aquellas que he venido a llamar el plano <italic>informal</italic>. Estos repertorios interpretativos servir&#xe1;n para identificar las percepciones que el menor tiene sobre la actuaci&#xf3;n formal que recae sobre ellos y c&#xf3;mo intentan devolverles una imagen acorde a la esperada a la instituci&#xf3;n que los tiene sometidos, aunque no sea esta instituci&#xf3;n la que les pregunte directamente. Como dec&#xed;a antes, para ellos, los otros, ser&#xe1;n todos aquellos a los que no reconoce como parte del internamiento y los situar&#xe1; en esos espacios que se habilitan fuera de su pr&#xe1;ctica diaria, escondi&#xe9;ndoles su plano <italic>informal</italic> y acerc&#xe1;ndose al discurso esperado.</p>
			<p>Esa variaci&#xf3;n del discurso muestra tambi&#xe9;n que el menor es consciente de esa otra realidad vivida, aquella por la que le preguntan los periodistas o los gestores y que es la que estos quieren percibir, lo que les har&#xe1; conscientes de la existencia de otro plano, el <italic>formal,</italic> que tambi&#xe9;n recae sobre su actividad. De hecho, las variables &#x2212;o repertorios&#x2212; empleadas en ese plano ser&#xe1;n las que eval&#xfa;en su actuaci&#xf3;n y se asocien a la idea de <italic>&#xe9;xito</italic> que mencionaba m&#xe1;s arriba<xref ref-type="fn" rid="fn3">
					<sup>3</sup>
				</xref>. Un plano desde el que estos gestores dan significado y funci&#xf3;n a las actuaciones de los menores y con la que gestionan su internamiento. Me refiero a c&#xf3;mo traducen el comportamiento de estos en sus informes regidos por <italic>cr&#xe9;ditos</italic>
				<xref ref-type="fn" rid="fn4">
					<sup>4</sup>
				</xref>, <italic>fases</italic> de la medida judicial, situaci&#xf3;n legal o especificaciones t&#xe9;cnicas con las que refutan la vivencia de estos y que, a su vez, estos conocen. Un plano que evaluar&#xe1; su actividad, que medir&#xe1; su &#xe9;xito all&#xed; dentro y de la que depender&#xe1; su internamiento, por lo que deben conocer y, en funci&#xf3;n de sus planteamientos, ajustarse lo mejor que puedan.</p>
			<p>Esto se observa en los informes elaborados por estas visitas en las que se habla de <italic>fases</italic>, <italic>correcciones</italic>, tipos de sanciones, o expresiones recurrentes de &#xbb;car&#xe1;cter t&#xe9;cnico&#xab; &#x2212;una vez m&#xe1;s aparece ese plano <italic>formal</italic>, <italic>informal</italic> o <italic>t&#xe9;cnico</italic> siguiendo con los principios de <xref ref-type="bibr" rid="B13">Hall (1989)</xref>&#x2212; con las que se da la informaci&#xf3;n sobre el menor, trufando el plano <italic>formal</italic> de expresiones tambi&#xe9;n recurrentes como: &#xbb;situaci&#xf3;n inestable&#xab;, &#xbb;falta de apoyo emocional&#xab;, &#xbb;impulsividad&#xab;, &#xbb;actitud desafiante a las figuras de autoridad&#xab;, &#xbb;comportamiento consolidado&#xab;, &#xbb;estabilidad&#xab;, etc., que compondr&#xe1;n tambi&#xe9;n el repertorio interpretativo de ese otro plano, en ese lado formal, en el que los menores deben tratar de encajar o, al menos, que sospechan que existen y deben cumplir.</p>
			<p>En definitiva, tanto los esquemas discursivos que emplean, como los repertorios interpretativos ser&#xe1;n dos caras de la misma moneda que son empleados para encajar en los marcos de referencia que usa su interlocutor, con los que tener alg&#xfa;n tipo de recompensa. Es decir, reproducen los conceptos que saben que utiliza el entrevistador y con los que codificar&#xe1; su informaci&#xf3;n, y que por tanto, esperan que acaben siendo &#xfa;tiles para ellos, en cuanto que son esos entrevistadores los que deben evaluarlos. Al igual que un profesor hace repetir la lecci&#xf3;n a un alumno con lo que muestra si conoce los contenidos exigidos, el menor repetir&#xe1; el discurso con la esperanza de cumplir las expectativas sociales que se generan en torno a &#xe9;l. Es ah&#xed; donde la interacci&#xf3;n social tambi&#xe9;n entra en juego. Algo que analizo a continuaci&#xf3;n.</p>
		</sec>
		<sec id="sec5">
			<title>Desde la perspectiva de la interacci&#xf3;n social (teatro vivido)</title>
			<p>Siguiendo el an&#xe1;lisis de la realidad que realizar&#xed;a <xref ref-type="bibr" rid="B10">Goffman (2004)</xref> basado en la perspectiva teatral, vemos como todos los lugares sobre los que transcurre la actividad de los observados se pueden interpretar como una dramatizaci&#xf3;n en la que se pondr&#xe1;n en juego unos roles u otros dependiendo de la informaci&#xf3;n que tengan todos los agentes que all&#xed; interact&#xfa;an, convirti&#xe9;ndose esos espacios en escenarios donde tanto el espacio como el tiempo o los agentes ser&#xe1;n elementos de esa representaci&#xf3;n. Bajo este enfoque es sencillo entender c&#xf3;mo entran en juego los repertorios interpretativos de los que hablaba m&#xe1;s arriba cuando la c&#xe1;mara est&#xe1; delante y c&#xf3;mo el menor debe aprenderlos de manera similar a la que un actor aprende su papel. El <italic>homo performance</italic> entra en acci&#xf3;n y hay que tenerlo presente a la hora de analizar los mensajes que reproduce frente a los diferentes interlocutores. La capacidad o habilidad para desempe&#xf1;arlos ser&#xe1; la que nos muestre realmente el <italic>ego</italic> de ese sujeto y su comprensi&#xf3;n acerca de los procesos en los que est&#xe1; inserto. Por tanto, que un menor desempe&#xf1;e un mensaje protot&#xed;pico o recurra a unos repertorios discursivos reconocidos por todos lo que indica es que este conoce bien su papel as&#xed; como su disposici&#xf3;n a realizarlo. Aqu&#xed; se llega a una de las claves del an&#xe1;lisis ya que esta disposici&#xf3;n y conocimiento de los mensajes muestra que el menor conoce los dos planos &#x2212;formal e informal&#x2212; que vengo describiendo hasta ahora y que los puede reproducir competentemente, lo que muestra c&#xf3;mo ha interiorizado esos rasgos culturales propios de este entorno y las variaciones que tiene, en definitiva, lo planteado inicialmente por la ley del menor que nombraba al comienzo. La cultura es justamente eso, ser competente en diferentes escenarios seg&#xfa;n las normas que rijan en estos. Desde esta perspectiva, siguiendo con la teor&#xed;a de roles, <xref ref-type="bibr" rid="B10">Goffman (2004)</xref> habla de situaci&#xf3;n social como aquella en la que existe un orden p&#xfa;blico comunicacional, una econom&#xed;a comunicativa que te hace competente en ese contexto, y ser&#xe1; as&#xed; como se deban entender esas variaciones del discurso, como la culminaci&#xf3;n exitosa de un proceso de aculturaci&#xf3;n llevado a cabo a trav&#xe9;s de la privaci&#xf3;n de libertad y la imposici&#xf3;n de una estructura violenta sobre ellos. Algo que demuestran con la capacidad de reproducci&#xf3;n de esos mensajes aprendidos.</p>
			<p>Por extensi&#xf3;n y compar&#xe1;ndolo con otros escenarios similares donde la c&#xe1;mara intercede con el observado, vemos como todos tenemos unos roles aprendidos que presuponemos son los que debemos reproducir (redes sociales, televisi&#xf3;n o cualquier escenario ajeno del que no tenemos m&#xe1;s referencia que los mensajes encapsulados) y los ponemos en acci&#xf3;n de manera similar en cuanto nos lo piden. No solo porque nos proyectamos en los ojos de los otros sino porque esperamos algo de los otros a trav&#xe9;s de un comportamiento aparentemente educado y conformado culturalmente, con lo que esperamos cumplir los roles sociales que intuimos nos achacan y con los que tener &#xe9;xito en esa <italic>performance</italic> que nos toca desempe&#xf1;ar, como son las diferentes pantallas ante las que nos proyectamos o, en este caso, el internamiento al que son sometidos.</p>
			<p>Puede analizarse as&#xed; que lo que ocurre delante de la c&#xe1;mara es un decurso impostado e hipersometido a la presi&#xf3;n social, que exige el desempe&#xf1;o de un rol bajo unos par&#xe1;metros convencionales con los que se espera tener &#xe9;xito frente a esa presi&#xf3;n, de ah&#xed; que lo debamos tomar con cautela en nuestra labor etnogr&#xe1;fica o, al menos, lo interpretemos como un g&#xe9;nero discursivo propio que maneja unos c&#xf3;digos diferentes. Otro escenario diferente sobre el que reflexionar con sus reglas propias. Algo que se aproxima m&#xe1;s a un comportamiento encapsulado y en cierto grado, de ficci&#xf3;n, que al comportamiento habitual del sujeto y el grupo. De ficci&#xf3;n en el sentido que es reflexionado y fingido, no que sea irreal, ya que, al igual que ocurre frente a otras pantallas, es una parte m&#xe1;s de nuestro yo puesto en escena, una realidad ficcionada. Haciendo una comparaci&#xf3;n con los estudios de patrimonio, esta pr&#xe1;ctica ser&#xed;a similar a la de cualquier comunidad que altera su forma de comportarse en los rituales festivos porque es observada por la c&#xe1;mara del turista o la observaci&#xf3;n del p&#xfa;blico, someti&#xe9;ndose a esa presi&#xf3;n y comport&#xe1;ndose de manera diferente. Esa versi&#xf3;n higienizada de la fiesta o edulcorada de su rito no es una se&#xf1;al de falsificaci&#xf3;n, sino un plano m&#xe1;s de ese comportamiento del que se sabe observado<xref ref-type="fn" rid="fn5">
					<sup>5</sup>
				</xref>. L&#xf3;gicamente, en el centro de menores, esta ficcionalidad aparecer&#xe1; envuelta de esa especificidad que da la enorme asimetr&#xed;a de poder existente, en el que el dominador y dominado tendr&#xe1;n unos roles asociados claros e impregnar&#xe1; todas las pr&#xe1;cticas, presionando al dominado en cada actuaci&#xf3;n y condicion&#xe1;ndolas en cada escenario compartido.</p>
			<p>Este punto de vista de la presi&#xf3;n social entronca directamente con el enfoque de los cuerpos dominados. Tal como dec&#xed;a <xref ref-type="bibr" rid="B7">Foucault (1978)</xref>, los discursos encierran las relaciones de poder existentes y responden a una jerarquizaci&#xf3;n de esa sociedad por la que los menores deben ajustarse a esas desigualdades, cumpliendo su papel social. Desde el sentido polis&#xe9;mico del mensaje (<xref ref-type="bibr" rid="B14">Hall 1996</xref>), este necesita ser codificado y descodificado por los emisores y receptores por lo que se pone de relieve la diferencia social existente y la lucha cultural que envuelve. Siguiendo a <xref ref-type="bibr" rid="B21">Van-Dijk (2016)</xref>, el trato estereotipado que se da a los informantes les demandar&#xe1; que act&#xfa;en como el grupo mayoritario cree que deben hacerlo, bajo los roles del desviado y actuando como un excluido social. Algo que se cumplir&#xe1; en la mayor&#xed;a de las ocasiones ya que prevalecer&#xe1; el deseo de terminar lo antes posible con esa situaci&#xf3;n, estando dispuestos los entrevistados a cumplir con ese rol impuesto y reproduciendo esas asimetr&#xed;as sociales.</p>
			<p>Adelantando algunas de las conclusiones, desde esta perspectiva se observa como la incorporaci&#xf3;n de estos discursos al trabajo etnogr&#xe1;fico ser&#xe1; m&#xe1;s que recomendable ya que servir&#xe1;n como variables de control con las que contraponer las observaciones, analizando los diferentes planos existentes y reflexionando sobre la distancia existente entre una pr&#xe1;ctica y otra. Adem&#xe1;s, siguiendo a <xref ref-type="bibr" rid="B11">Goffman (2006)</xref> acerca de la interacci&#xf3;n social entendida como una representaci&#xf3;n y especialmente en el an&#xe1;lisis de la importancia del an&#xe1;lisis situacional, junto a esta presi&#xf3;n social aparece tambi&#xe9;n el concepto de <italic>implicaci&#xf3;n,</italic> en el sentido en el que el sujeto tiene que estar motivado para jugar a ese juego ling&#xfc;&#xed;stico. Por lo que, junto a esta competencia para reproducir mensajes alternativos, debe aparecer el deseo de jugar y seguir las reglas culturales de ese contexto con las que dar el salto de un plano a otro. Algo que aqu&#xed; es pr&#xe1;cticamente inexistente ya que la mayor&#xed;a de los menores los reproducen como algo aprendido y mec&#xe1;nico sin llegar a interiorizarlos, de ah&#xed; que esos mensajes sean tan aparentemente pobres y repetitivos. A trav&#xe9;s de la motivaci&#xf3;n, de ese concepto de faz &#x2212;<italic>face</italic>&#x2212; que dec&#xed;a <xref ref-type="bibr" rid="B8">Goffman (1978)</xref>, intentamos proyectar nuestro mejor rol al otro (con un valor positivo), por lo que aqu&#xed; en la mayor&#xed;a de las ocasiones analizadas se encontrar&#xed;a algo que podr&#xed;amos denominar como un proceso dram&#xe1;tico con poca implicaci&#xf3;n, en el que los menores acuden a unos repertorios discursivos y unos roles aprendidos recurrentes y con baja significaci&#xf3;n real, con los que simplemente buscan salir indemnes de esa escena u obtener alg&#xfa;n beneficio.</p>
			<p>Aqu&#xed; es donde se puede enlazar con el concepto de <italic>illusio</italic> de <xref ref-type="bibr" rid="B2">Bourdieu (1991)</xref>, es decir, esa implicaci&#xf3;n en el juego por el que el sujeto quiere jugar con la esperanza de acceder a otros campos sociales. Una vez m&#xe1;s la disposici&#xf3;n de este individuo a someterse al juego mostrar&#xe1; su percepci&#xf3;n de los diferentes campos y su posici&#xf3;n frente a ellos. El nivel de resocializaci&#xf3;n que defiende la ley del menor y la distancia entre unas esferas sociales y otras podr&#xed;a medirse en funci&#xf3;n de este discurso que, realmente encierra la disposici&#xf3;n del menor a ser un cuerpo sometido, su docilidad frente a la violencia estructural impuesta o su nivel competencial en este juego. Resocializarse bajo formas de menor infractor o estigmatizarse bajo la categor&#xed;a social de desviado. </p>
			<p>Desde esta perspectiva, estos cambios de un plano a otro tambi&#xe9;n se har&#xe1;n empleando el humor o la exageraci&#xf3;n dram&#xe1;tica con la que ridiculizar la estructura en la que est&#xe1;n insertos. As&#xed;, algunos de los discursos empleados encajar&#xed;an en aquello que Pueyo y Delgado llamaban <italic>pr&#xe1;cticas de exhibicionismo</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B23">2017: 200</xref>) con las que el menor, abandonando cualquier intenci&#xf3;n de ajustarse al plano <italic>formal</italic>, exagera el discurso de malhechor, sobreactuando sobre el papel que le es atribuido o, por el contrario (re)produciendo el mensaje que se espera de &#xe9;l de manera absurda, mostrando la distancia que tiene frente a este.</p>
			<disp-quote>
				<p>&#x2212;Maestro yo me estoy quedando tonto aqu&#xed; dentro. Entre las drogas que me he tomado y ahora estar encerrado no me acuerdo ni de lo que hac&#xed;a antes. Yo le voy a decir al juez que me saque ya, que ya se me ha olvidado todo lo que hac&#xed;a antes, &#xbf;no? (conversaci&#xf3;n con XXX en el aula)</p>
			</disp-quote>
			<p>Este comportamiento <italic>impostado</italic> tambi&#xe9;n podr&#xed;a analizarse desde la reactividad del efecto Hawthorne. Tal como narra <xref ref-type="bibr" rid="B19">L&#xf3;pez (2017)</xref> en su an&#xe1;lisis sobre el comportamiento de los trabajadores, estos, cuando se sienten observados, tienden a cambiar su comportamiento, mejorando, en este caso, su productividad. Aplicando este concepto al centro de internamiento y las diferentes observaciones a las que son sometidos los menores podemos entender que tanto sus decires como sus haceres se modifiquen, mejorando durante esos periodos de observaci&#xf3;n. Tal como dec&#xed;a m&#xe1;s arriba, el sesgo de deseabilidad social que aparece en algunas entrevistas en las que el entrevistado desea mostrarse como un individuo incorporado al grupo mayoritario aparece con ese comportamiento idealizado. Tal como afirma <xref ref-type="bibr" rid="B24">Viedma Rojas (2017: 73)</xref>, reactividad y reflexividad entrar&#xed;an en juego con el uso de estas herramientas. De la misma forma, dentro de los efectos de ser observados, estos momentos diferentes (revestidos de un significado especial por la visita de los organismos gerentes) conllevar&#xe1;n pr&#xe1;cticas distintas y servir&#xe1;n para todo el centro en general, no solo para los menores, con lo que se adecuar&#xe1;n a los requisitos de la visita limpi&#xe1;ndose a fondo, cambiando el mobiliario con desperfectos, preparando toda la documentaci&#xf3;n o poniendo sobre aviso a todos los trabajadores<xref ref-type="fig" rid="fn6">
					<sup>6</sup>
				</xref>, lo que permitir&#xe1; mostrar una imagen <italic>alterada</italic> de &#xe9;l a su vez que tendr&#xe1; una funci&#xf3;n restauradora. Si lo miramos desde la teor&#xed;a de sistemas podr&#xed;amos decir que estas visitas sirven como puntos cr&#xed;ticos con los que corregir el aparente caos que reina en &#xe9;l y con las que reorganizarse bajo nuevas formas de equilibrio. </p>
			<p>Al hilo de este comportamiento, cuando nos sentimos observados, debemos a&#xf1;adir otro debate necesario que tambi&#xe9;n har&#xe1; reflexionar sobre ese fen&#xf3;meno y que se debe tener presente a la hora de incluir estos discursos a la labor como etn&#xf3;grafos, en concreto, relacionado con la dualidad emic-etic y la inclusi&#xf3;n del informante dentro del grupo de estudio, y es que yo mismo fui observado y entrevistado en esas visitas, lo que me llev&#xf3; a desarrollar estos mismos comportamiento que estoy analizando, empleando un mensaje nada acorde a lo que hab&#xed;a dicho anteriormente o que manifestaba habitualmente sobre otros escenarios, es decir, convirti&#xe9;ndome en parte del todo observado y por tanto, en plano emic de mis propios estudios.</p>
			<disp-quote>
				<p>Tienen inter&#xe9;s en aprender, lo que hay que saber es qu&#xe9; quieren aprender... y guiarlos y tutelarlos para llegar a unas metas que sean provechosas para ellos. (Maestro de la escuela y antrop&#xf3;logo)</p>
			</disp-quote>
			<p>As&#xed;, pude comprobar todo lo dicho anteriormente, ya que ser&#xed;a yo mismo quien fingiese un comportamiento impostado, recurriendo a un esquema discursivo conocido por m&#xed; y con un repertorio interpretativo protot&#xed;pico con el que hablar sobre mi actividad, en este caso, acudiendo al discurso de la docencia en lugares de especial dificultad, la motivaci&#xf3;n en la ense&#xf1;anza o la labor comprometida y vocacional del docente. Del mismo modo, adoptando el rol de maestro desempe&#xf1;&#xe9; todo el papel que se espera de este, tanto en comportamiento y expresi&#xf3;n corporal &#x2212;el lenguaje silencioso y la eficacia de la prox&#xe9;mica que ya analiz&#xf3; Tall (1972)&#x2212; a trav&#xe9;s de gestos como la escritura en la pizarra o las preguntas al alumnado, como en el contenido dram&#xe1;tico explicando contenidos que ni siquiera deb&#xed;an trabajarse ese d&#xed;a. Esto me hizo reflexionar acerca de la <italic>autenticidad</italic> de las pr&#xe1;cticas y, en concreto, en relaci&#xf3;n con el manejo de ciertos haceres y decires dentro de ese plano <italic>formal</italic> en el que me situaba y que me llev&#xf3; a tener esa conducta. En este caso, en primera persona pude observar c&#xf3;mo el conocimiento, o lo que yo intu&#xed;a saber, se puso en marcha, activ&#xe1;ndose una conducta con la que obtener &#xe9;xito en ese escenario, salir airoso de la observaci&#xf3;n y poder continuar con mi labor diaria, algo que sol&#xed;a repetirse ante cualquier visita. Retomando lo que dec&#xed;amos m&#xe1;s arriba sobre el <italic>rapport</italic>, aqu&#xed;, en primera persona pude experimentar c&#xf3;mo la creaci&#xf3;n de un ambiente especialmente inc&#xf3;modo para el entrevistado convierte el mensaje (y la situaci&#xf3;n) en un escenario encapsulado en el que se ponen en juego tus conocimientos previos sobre lo que se espera de cualquiera en esa situaci&#xf3;n. </p>
			<p>Desde la perspectiva emic, siguiendo las pautas cl&#xe1;sicas de la etnograf&#xed;a, el antrop&#xf3;logo intenta desenmara&#xf1;ar los significados del nativo para traducirlas a un escenario etic. Es decir, hace una inmersi&#xf3;n en el campo, se empapa del discurso emic, comparte esos escenarios y las pr&#xe1;cticas y, a partir de ah&#xed;, traslada ese discurso a una explicaci&#xf3;n formal y alejada de esa perspectiva del nativo, cercana a una narraci&#xf3;n comprensible para el resto de los interesados ajenos a este contexto, es decir, a un plano etic. Ser&#xe1; esa dualidad permanente responsabilidad y labor del investigador que deber&#xe1; permanecer con un pie en cada terreno, haciendo de puente entre uno y otro mundo. Si el investigador se acerca a estos comportamientos ir&#xe1; construyendo sus categor&#xed;as etic, a medida que va conociendo las categor&#xed;as emic que estos emplean, refinando poco a poco su an&#xe1;lisis, haci&#xe9;ndolo m&#xe1;s complejo y profundizando en los significados culturales que estas escenas tienen. Dicho de otro modo, elaborando esa secuencia infinita por la que emic1 producir&#xe1; etic1, que a su vez desembocar&#xe1; en emic2 y este en etic2 y as&#xed; sucesivamente hasta emicN. Pero aqu&#xed;, y llegamos a otra de las claves de este texto, aparecer&#xe1; la novedad de que el propio investigador fuese el que, de repente frente a la c&#xe1;mara, se convirtiese en informante y fuese &#xe9;l mismo el que produjese informaci&#xf3;n emic para su propio estudio. Es decir, mi comportamiento pasaba a ser motivo de an&#xe1;lisis para m&#xed; mismo pudiendo reflexionar sobre esa forma de interpretar las reglas sociales y cumpliendo todo lo mencionado anteriormente. Es as&#xed; como nace la inquietud por el an&#xe1;lisis de los comportamientos variados y la reflexi&#xf3;n en este art&#xed;culo, ya que me colocaba en primera persona a ambos lados del trabajo etnogr&#xe1;fico.</p>
		</sec>
		<sec id="sec6" sec-type="conclusions">
			<title>Algunas conclusiones</title>
			<p>Una vez expuesta la reflexi&#xf3;n acerca del plano <italic>formal</italic> e <italic>informal</italic> como un modo con el que diseccionar las observaciones realizadas, llega el momento de destruir esa dualidad para aglutinarlas bajo una sola propuesta que las recoja a todas. As&#xed;, un enfoque del discurso con-textualizado, la perspectiva decursiva, la presi&#xf3;n social ejercida sobre el menor o la interacci&#xf3;n social ser&#xe1;n diferentes perspectivas del mismo fen&#xf3;meno, que no es otro que la importancia de conocer las variaciones del discurso y su utilidad etnogr&#xe1;fica. M&#xe1;s all&#xe1; de una posici&#xf3;n dual que lleve a elegir entre un plano u otro y a descartar contenidos, se debe aprovechar la presencia en esos otros escenarios aparentemente ajenos a la labor etnogr&#xe1;fica para conocer su existencia, la distancia cultural con ellos y el significado que se les otorga.</p>
			<p>Desde la etnograf&#xed;a tenemos cierta tendencia a buscar esos otros discursos, lo que se producen m&#xe1;s all&#xe1; de los discursos formales, generalmente amparados por el aval que concede el acceso al campo y la complicidad con el informante, buscando con esto cierto marchamo de garant&#xed;a en el trabajo, como si dificultad supusiese calidad, dejando en un segundo plano ese discurso formal, lo que amputar&#xed;a la visi&#xf3;n global del objeto estudiado y que es fundamental para arrojar una muestra completa en el estudio, ya que dar&#xe1; una informaci&#xf3;n global de todas las intervenciones que all&#xed; se producen. </p>
			<p>No se plantea aqu&#xed; que el informante mienta ni se analiza la posibilidad de esto, asunto que debe estar ya superado, sino el an&#xe1;lisis del comportamiento frente a un objeto que hace impostar un discurso y un rol aparentemente distinto, pero que, si se profundiza en &#xe9;l, no es sino otra capa m&#xe1;s de su cultura, en este caso sometido a la presi&#xf3;n social, lo que tambi&#xe9;n dar&#xe1; una informaci&#xf3;n valiosa.</p>
			<p>Tal como se dec&#xed;a al comienzo, al igual que ocurre con el efecto Rashomon, los decires sobre los haceres variar&#xe1;n en funci&#xf3;n de la perspectiva que se tome, por lo que se deben recopilar todas las voces posibles en el an&#xe1;lisis etnogr&#xe1;fico. La existencia de diferentes discursos frente a una experiencia vivida simplemente mostrar&#xe1; que &#xe9;sta es compleja y que puede tener diferentes lecturas y reflexiones por parte de su actor. Desde esta perspectiva el comportamiento del menor frente a la c&#xe1;mara servir&#xe1; para conocer el grado de implicaci&#xf3;n que &#xe9;ste tiene en su propio proceso de internamiento, comparando los diferentes mensajes que produce sobre sus hechos; las variaciones del discurso como prueba de la adquisici&#xf3;n de competencias culturales propias de esos entornos cerrados y su disposici&#xf3;n o motivaci&#xf3;n para ponerlas en juego.</p>
			<p>Tampoco se analiza aqu&#xed; el discurso frente a la c&#xe1;mara de tv como si fuese una c&#xe1;mara de entrevista etnogr&#xe1;fica, pero muestra la importancia y el condicionante que supone ganarse su confianza para poder datar esos discursos y al mismo tiempo, perderla para observar los otros, ya que esos otros discursos tamizados por el filtro del desconocimiento y la desconfianza ante el entrevistador dar&#xe1;n tambi&#xe9;n una informaci&#xf3;n que ser&#xe1; &#xfa;til y necesaria. El discurso del entrevistado, incluyendo su reflexi&#xf3;n, la impostaci&#xf3;n del mensaje y el uso de recursos recurrentes puede ser tambi&#xe9;n muy &#xfa;til para comprender la percepci&#xf3;n que &#xe9;l tiene de su actividad a ojos externos y, por tanto, permitir&#xe1; analizar ambas pr&#xe1;cticas. No se analiza aqu&#xed; si estos son verdaderos, algo que ser&#xed;a un tremendo error, sino que existen otros discursos, y romper o no esa barrera situar&#xe1; en escenarios distintos que deben ser conocidos. As&#xed;, la coexistencia de diferentes planos o roles con los que el sujeto hace frente a su situaci&#xf3;n como interno, la polisemia del discurso y su localizaci&#xf3;n en diferentes escenarios deben ser tenidos en cuenta, ya que conformar&#xe1;n el total de sus actos. Conocer esos planos y poder manejarlos en el an&#xe1;lisis etnogr&#xe1;fico ser&#xe1; muy &#xfa;til, ya que dar&#xe1;n la visi&#xf3;n del nosotros y del otro, de las pr&#xe1;cticas y de las variantes en los discursos que lleva aparejadas esas pr&#xe1;cticas.</p>
		</sec>
	</body>
	<back>
		<fn-group>
			<title>Notas</title>
			<fn fn-type="other" id="fn1">
				<label>
					<sup>1</sup>
				</label>
				<p>Todo este trabajo as&#xed; como las caracter&#xed;sticas de estos centros de internamiento se pueden consultar en <xref ref-type="bibr" rid="B1">Alcalde S&#xe1;nchez (2021)</xref>.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn2">
				<label>
					<sup>2</sup>
				</label>
				<p>Algunos fragmentos de aquellas entrevistas est&#xe1;n disponibles y se puede consultar en &lt;<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://www.youtube.com/watch?v=vdYbOo2n_iE">https://www.youtube.com/watch?v=vdYbOo2n_iE</ext-link>&gt;. Fecha de acceso: 8 dic. 2021</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn3">
				<label>
					<sup>3</sup>
				</label>
				<p>Este concepto de &#xe9;xito tambi&#xe9;n dar&#xed;a para un estudio propio, ya que la adecuaci&#xf3;n a las normas impuestas ser&#xe1; la herramienta cuantificable por la que el menor obtenga mayores recompensas, pero no ser&#xe1; sin&#xf3;nimo de &#xe9;xito para ambas partes. Al igual que mantengo a lo largo de todo el art&#xed;culo, soy consciente de que este concepto tambi&#xe9;n tendr&#xed;a un enfoque dual y opuesto para menores e instituciones gestoras. As&#xed;, para la instituci&#xf3;n tendr&#xe1; asociado un significado de cr&#xe9;ditos, terapias, formaci&#xf3;n, etc. que distar&#xe1; de la concepci&#xf3;n que tiene para muchos menores: no dejarse someter por la instituci&#xf3;n o no variar su comportamiento a lo largo de su medida. Por lo que el sometimiento y el dilema entre sujeto e instituci&#xf3;n estar&#xe1;n en permanente lucha.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn4">
				<label>
					<sup>4</sup>
				</label>
				<p>Como dec&#xed;amos al comienzo, todo el comportamiento de los menores es evaluado en funci&#xf3;n de un sistema de puntuaci&#xf3;n asociado a su comportamiento. Esos puntos son denominados cr&#xe9;ditos y son obtenidos cada ma&#xf1;ana y tarde a criterio del monitor que los acompa&#xf1;a. Este sistema fija las puntuaciones que deben conseguir para obtener diferentes fases que se ajustar&#xe1;n proporcionalmente a su medida y marcar&#xe1;n el progreso y los privilegios a los que podr&#xe1;n acceder (salidas de fin de semana, permisos, etc.).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn5">
				<label>
					<sup>5</sup>
				</label>
				<p>Un ejemplo de esto se puede ver en el art&#xed;culo &#xab;Limpia, fija y da esplendor. Falsedad y autenticidad en las representaciones patrimoniales de la fiesta&#xbb; en el que se debate sobre la versi&#xf3;n higienizada en la patrimonializaci&#xf3;n de las fiestas. (<xref ref-type="bibr" rid="B18">L&#xf3;pez L&#xf3;pez 2020</xref>)</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn6">
				<label>
					<sup>6</sup>
				</label>
				<p>En todos los a&#xf1;os de trabajo de campo y docencia que pas&#xe9; all&#xed; nunca ninguna instituci&#xf3;n se present&#xf3; sin previo aviso, a excepci&#xf3;n de una investigaci&#xf3;n realizada por el defensor del menor, lo que permit&#xed;a preparar esas visitas convenientemente.</p>
			</fn>
		</fn-group>
		<ref-list>
			<title>Bibliograf&#xed;a citada</title>
			<ref id="B1">
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Alcalde S&#xe1;nchez</surname>
							<given-names>Ignacio</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2021</year>
					<source>Chabolo, patio y escuela. Etnograf&#xed;a del internamiento en un centro de menores infractores</source>
					<publisher-loc>Granada</publisher-loc>
					<publisher-name>Editorial Comares</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B2">
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Bourdieu</surname>
							<given-names>Pierre</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1991</year>
					<source>El sentido pr&#xe1;ctico</source>
					<publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
					<publisher-name>Taurus</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B3">
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>D&#xb4;Andrade</surname>
							<given-names>Roy</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1996</year>
					<source>The Development of the Cognitive Anthropology</source>
					<publisher-loc>Nueva York</publisher-loc>
					<publisher-name>Cambridge University Press</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B4">
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Garc&#xed;a Garc&#xed;a</surname>
							<given-names>Jos&#xe9; Luis</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2000</year>
					<article-title>Informar y narrar. El an&#xe1;lisis de los discursos en las investigaciones de campo</article-title>
					<source>Revista de Antropolog&#xed;a Social</source>
					<volume>9</volume>
					<fpage>75</fpage>
					<lpage>104</lpage>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B5">
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>D&#xed;az de Rada</surname>
							<given-names>&#xc1;ngel</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2012</year>
					<source>Cultura, antropolog&#xed;a y otras tonter&#xed;as</source>
					<publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
					<publisher-name>Editorial Trotta</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B6">
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Flores</surname>
							<given-names>Carlos Y.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2020</year>
					<source>El documental antropol&#xf3;gico. Una introducci&#xf3;n te&#xf3;rico-pr&#xe1;ctica</source>
					<publisher-loc>M&#xe9;xico</publisher-loc>
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